ABRIL ES NUESTRO

Me encanta abrirme paso entre las calles,
con ganas de devorarme las aceras. 
Me gusta ver el flujo incierto de la gente, 
que trabaja y vive a pesar que otros no quieran.

Busco en los rostros un indicio de locura,
de psicosis colectiva, de disociación psicótica
o alienación “maiamera”
Sólo percibo andares presurosos,
cantares rumorosos, aromas deliciosos.

Es nuestro abril que viene de regreso,
para amarrarle la mano a la violencia;
para pintarle una Paloma a la inconsciencia;
a destrabar las quijadas de la guerra,
que tiene rostro joven y alma vieja.

Es nuestro abril que avanza a pasos de gigante;
que esta arraigado en el latir del Comandante.
Un trepidar que se abre paso entre las calles,
con la fuerza para devorarse las aceras.

Que está en la sombra del Samán jamás cortado;
que duerme incluso en la paciencia de la tierra.
Abril de luchas y victorias conquistadas,
abril de muertos inmortales que hoy son uno;
y se fundieron bajo el fuego de Llaguno.

Es nuestro abril, abril es nuestro,
sin arrebatos de guarimba ni virtud de auto secuestro.
Es nuestro abril casado con febrero,
por el amor de un militar que se hizo pueblo;
que dio su vida porque el otro era primero.

Yo soy ese otro, soy él y el mundo,
yo no me asfixio incinerando mis residuos,
ni me desquicio detrás de un parapeto inmundo.
Yo voy de frente hacia el futuro con mi sueño;
voy aprendiendo mientras caigo y me levanto;
voy desafiando a quienes se piensan mis dueños.

Yo soy uno y somos todos;
me voy abriendo paso entre calles y caminos polvorientos;
voy levantando alegre a la multitud de sus asientos;
soy la bandera que se agita con el viento;
el estribillo inolvidable del concierto.

¡Soy Chávez carajo y para siempre yo me quedo!

Armando Robledo
@armaroble